Sigue la temporada de premios. En este caso le tocó a la Academia Británica entregar los BAFTA Awards.
Mejor pelicula: Boyhood
Mejor actriz: Julianne Moore (Still Alice)
Mejor actor: Eddie Redmayne (The theory of everything)
Mejor director: Richard Linklater (Boyhood)
Estrella emergente: Jack O'connell (71)
Mejor diseño de vestuario: El Gran Hotel Budapest
Mejor Guión Adaptado: Anthony McCarter (La teoría del todo)
Mejor Película de habla no inglesa: Ida (Polonia)
Mejor Guión Original: El Gran Hotel Budapest.
Mejor debut de un director, escritor o productor: Stephen Beresford y David Livingston por Pride.
Mejor fotografía: Birdman -Emmanuel Lubezki
Mejor Actriz de Reparto: Patricia Arquette (Boyhood).
Mejor Actor de Reparto: J. K. Simmons (Whiplash).
Mejores efectos visuales: Interstellar.
Mejor película de animación: Lego la película
Mejor Sonido: Whiplash
Mejor Edición: Whiplash
Mejor Cortometraje de animación: The Bigger Picture
Mejor Cortometraje: Boogaloo and Graham
Mejor maquillaje y peluquería: El Gran Hotel Budapest.
Mejor Documental: Citizenfour
Mejor música original: El Gran Hotel Budapest
Mejor película británica: La teoría del todo
Premios Goya 2015...
8 feb 2015
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| La gran ganadora de la noche |
Anoche se entregaron los premios Goya 2015, y estos son los ganadores.
Mejor película La isla mínima
Mejor director Alberto Rodríguez La isla mínima
Mejor actor Javier Gutiérrez La isla mínima
Mejor actriz Bárbara Lennie Magical girl
Mejor actor de reparto Karra Elejalde Ocho apellidos vascos
Mejor actriz de reparto Carmen Machi Ocho apellidos vascos
Mejor director novel Carlos Marques-Marcet 10.000 km
Actor revelación Dani Rovira Ocho apellidos vascos
Actriz revelación Nerea Barros La isla mínima
Mejor película extranjera de habla hispana Relatos salvajes
Mejor película europea Ida
El destino de Júpiter...
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El destino de Júpiter,
Reseña
Para todos los que crecimos a la sombra del árbol de Matrix,
al que ya le sobraron un par de ramas, la nueva producción de los Wachowski
significa mucho más que malas noticias. Significa el final de una era.
La filmografía de los hermanos wachowski es escasa, y tras
rozar la perfección con Matrix se empeñan en el intento de tirar abajo el árbol
que plantaron. Primero con las secuelas que solo sirvieron para debilitar las
bases de la película original, y con sus películas siguientes que no aportaron
nada distinto ni especialmente atractivo. Pero con El destino de Júpiter
alcanzaron cotas muy altas de absurdo, demostrando que a veces el éxito no
significa más que la fuente de dinero para tu futuro fracaso.
Matrix fue una película con muy buenos efectos visuales y
digitales, pero utilizados en función de la historia. En El destino de Júpiter,
los efectos son la historia. Si le sacamos las escenas coreográficas
espaciales, las persecuciones y las escenas de acción y tiros, la película se
queda en nada. Todo eso esconde un profundo vacío, con una historia vista miles
de veces, con fallidos intentos de humor, y con varias actuaciones detestables.
Lo único que se salva entre tanta basura es la actuación de Eddie Redmayne,
demostrando que las nominaciones no son casualidad.
La proyección tuvo de todo, gente que se levantó y se fue,
gente que se reía de los nervios (porque las escenas de humor son todo menos
graciosas), gente que estuvo a punto de dormirse, como yo. Y hasta debe haber habido
un par de personas que la hayan disfrutado. No me imagino por qué, pero gustos
son gustos.
Pocas veces en mis dos décadas y media de cinéfilo tuve la
experiencia de ir a una sala de cine y volverme sin nada, vacío, y hasta quizá,
con menos de lo que había llegado. Ver una película y sentir que te va matando
el alma es de lo peor que le puede pasar a un amante del cine.
En fin, Una película hecha solo con el propósito de
demostrar cuanto saben sus autores de ciencia ficción, y por saben de ciencia
ficción, quiero decir que vieron todas las películas de ciencia ficción que
existen, tomaron de cada una lo que les gustó, lo metieron en una licuadora, y
lo que les quedó lo sirvieron en un vaso largo con mucho hielo. Así y todo es
difícil de tragar.
Escribo esta reseña como una advertencia a todos los que
estén considerando verla. Gástense la plata en droga, que es mucho más sana. 3 de 10 (porque me siento generoso)
John Wick...
6 feb 2015
John Wick se mueve en un mundo paralelo lleno de miembros de
la mafia rusa, asesinos profesionales, y removedores de cadáveres. Un mundo
clandestino pero no secreto que se rige por un código muy estricto, y donde lo único
que no se debe hacer, es romper ese código.
Un asesino profesional que abandonó el negocio al casarse,
se ve obligado a volver, luego de la muerte de su mujer, cuando el hijo de un
antiguo socio, sin saberlo, le roba el auto y mata a su perro, regalo de su
difunta esposa.
Ese es el comienzo de una película que se destaca dentro de
la temática de la venganza, que ya es casi un género en sí mismo.
Unos gángsters rusos que se equivocan de víctima y un ex
asesino profesional de duelo que toma venganza, en una sucesión de hechos y
detalles bastante trillados, pero que sin embargo en ningún momento resultan
aburridos, por la frescura de la realización.
Las peleas cuerpo a cuerpo no parecen tan coreografiadas y
los movimientos no son tan fluidos como en la mayoría de las películas de acción,
lo que en cierta forma le da un toque de realismo vulgar.
Por momentos es brutal, alejándose un poco de la violencia
refinada que muestran algunas películas del género.
Keanu Reeves está muy bien en su papel de tipo duro pero vulnerable, con ese aire tan suyo de alma atormentada. Muy bien acompañado por varios actores reconocidos, sobre todo, Willem Dafoe.
John Wick es sobre todo es una película sobre la venganza,
que es inescapable, inevitable e inexorable y también sobre el pasado, que cuanto
más turbio, más difícilmente podemos dejar atrás, y sobre como, por obra del
destino, el futuro y el pasado están tan solo a un pequeño paso de distancia. 6,5 de 10.
American Sniper...
4 feb 2015
Cuando un director talentoso es llamado a realizar una
película que normalmente no haría, el resultado nunca puede ser bueno. Ese es
el caso de American Sniper, una película en la cual Clint Eastwood se sale de
lo que sabe hacer mejor y en lugar de una crítica a la sociedad propia aparece
una exaltación a la violencia, que en Estados Unidos no solo es fomentada, sino
necesaria para demostrar supremacía.
Lógicamente es una película que gusta al público para el que
está hecha, porque una vez más muestra las cuotas de heroicidad que logran
alcanzar los soldados norteamericanos cuando se ven obligados a invadir
territorio extranjero.
La película está basada en un libro autobiográfico, escrito
por el francotirador con más muertes registradas de las fuerzas militares de
Estados Unidos, asesinado por otro veterano de guerra poco antes de que
comenzara a rodarse la película y que contó con colaboración de la esposa del
protagonista real de la historia para su realización.
El atractivo principal de la película es el lucimiento de
Bradley Cooper entregando su mejor personaje hasta el momento, transformándose
tanto físicamente como a nivel interpretativo.
Pero aunque uno busca a lo largo del film la crítica irónica
que parece comenzar en el mismo título de la película, que comparte con el
libro, se encuentra con el orgullo que linda con el lavado cerebral,
característico del soldado.
Se queda tan solo en explorar las consecuencias físicas y
mentales que la guerra deja en las personas, así como la vida personal del
protagonista entre su familia y su pelotón. Pero si lo que se busca es una crítica
a nosotros mismos como sociedad o a nuestro desatado amor por la violencia,
mejor buscar en otro lado.
Claramente por calidad artística no está a la altura de
otras nominadas a mejor película en los Oscar, pero, si hace unos pocos años,
un film similar, pero mucho más rustico en su realización y con una actuación
irregular, se llevó el premio tan solo por su temática, no habría que descartar
a American Sniper de la carrera por el galardón mayor del cine. 5 de 10.
2015 año de cine...
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2 feb 2015
Este año 2015 que recién comienza promete ser un buen año de
cine, por lo menos del más comercial y popular. Varios estrenos de los géneros más
convocantes ya están anunciados a lo largo de los próximos 12 meses, y claro,
no pueden faltar algunas franquicias exitosas que el público ya estaba
extrañando.
Star Wars, Terminator, Avengers y Jurassic World son algunas
de las más esperadas secuelas del año, además del final de Los Juegos del
Hambre, una nueva cuota de Rápido y Furioso y un capítulo más de la vida de
James Bond. Como si eso fuera poco el reboot de Mad Max, adaptaciones de nuevos
héroes de marvel como Ant Man y varias películas que de antemano ya pintan para
éxito, como 50 sombras de grey y el destino de Júpiter de los hermanos
wachowski.
Claro, podríamos hablar de muchísimas otras películas
menores que van a ocupar las pantallas en este año de cine, pero sabemos que
para la industria las importantes son estas, y para los cinéfilos, por más que
se la den de intelectuales, un poco también.
Quien no quiere ver a Arnold en el papel que le dio la fama
en Hollywood a pesar de apenas hablar inglés, cosa que tampoco lo detuvo para
ser gobernador, o ver el resto de la historia de Star Wars, ese que siempre
quisimos ver y sentíamos que nos faltaba.
En este año las preguntas que nos quedaron sin contestar al
final del episodio VI podrían tener respuesta, o no. Lo cierto es que la
primera película de la saga bajo el techo de Disney ya genera gran expectativa
a pesar de que su estreno será recién en diciembre. Esperemos que el aporte de
Disney sea tan solo económico y comercial, y que la/s película/s no pierda/n el
espíritu de siempre, aunque más de uno dirá que la segunda trilogía ya lo
perdió.
Personalmente espero con ansias Avengers que, creo, tiene
todavía mucho por explorar, las demás sagas están ya un poco desgastadas por el
paso de los años y la cantidad de entregas.
Pero no hay porqué elegir una u otra, lo mejor será verlas
todas. En cualquier caso el 2015 será un año será, por lo menos, espectacular.
El átomo y el celuloide...
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Columna
Para el cine la era del átomo fue no solo una época oscura y peligrosa de la humanidad, también fue el terreno fértil del que nacieron mitos cinematográficos, personajes inolvidables, e incluso géneros enteros. Desde los X-Men, hasta el hombre menguante. No es para menos, un evento que cambió para siempre la vida en el planeta, no podía hacer menos con el arte en general, y el cine en particular.
Mientras el enorme poder destructor desatado en el mundo despertaba la paranoia de una muerte inminente en la sociedad global excitaba también la imaginación de los cineastas que en poco más de una década generarían toda una revolución en términos de contenido y técnica. Indudablemente el hijo predilecto de la era atómica del cine es Godzilla, nacido bajo el efecto directo de la radiación y en las entrañas de Japón, el país más afectado por el progreso armamentístico. El origen de Godzilla (Gojira en japonés) no es del todo claro, pues con el tiempo y las películas las versiones han sido varias, pero todas tienen en común el factor de la radiación atómica. Algunas teorías afirman que las explosiones de las bombas de Hiroshima y
Nagasaki lo crearon modificando animales ya existentes, otras sugieren que solo habrían despertado a un ser que ya existía y que dormía en las profundidades de la tierra.
Godzilla está considerado como el ícono más representativo de Japón en la cultura popular porque mezcla aspectos del cine, el teatro antiguo japonés y el manga (comic japonés). Aparece por primera vez en 1954 en un film dirigido por Ishiro Honda que presenta a Godzilla como una metáfora del bombardeo que sufrió Japón al final de la guerra. En películas posteriores, algunas incluso producidas en Hollywood, Godzilla cambia mucho en forma e intenciones, sobre todo estéticamente, pero siempre conserva su origen como consecuencia de la radiación. En la última versión, una coproducción entre estados unidos y Japón recupera la estética original, pero en el mundo más desarrollado de hoy, y con las bombas puestas a descansar, el origen de Godzilla radica en los usos más pacíficos de la energía atómica, específicamente en centrales nucleares.
Además de las versiones oficiales, Godzilla ha aparecido en forma de homenaje, burla o referencia en muchísimas otras películas y series de televisión, lo que lo posiciona como la imagen más reconocible de la cultura japonesa de la posguerra. La ocupación norteamericana en Japón tuvo gran influencia en la cultura, al punto de que algunas de las actividades más importantes fueron aportadas o transformadas por la presencia de las tropas estadounidenses. Un ejemplo es el baseball, Japón tiene una de las ligas de baseball más importantes fuera de la de Estados Unidos y es porque los soldados llevaron el deporte a las islas tras la guerra. Otro ejemplo importante es el del manga, es por la influencia del comic americano que los personajes presentan características faciales occidentales. Indudablemente la guerra y las bombas cambiaron la forma de ver y sentir al mundo y sobre todo en Japón, donde tuvieron su mayor y peor efecto.
Esta es otra de las columnas que escribí para la revista digital EsquinaLiteraria que pueden descargar de aquí.
Mientras el enorme poder destructor desatado en el mundo despertaba la paranoia de una muerte inminente en la sociedad global excitaba también la imaginación de los cineastas que en poco más de una década generarían toda una revolución en términos de contenido y técnica. Indudablemente el hijo predilecto de la era atómica del cine es Godzilla, nacido bajo el efecto directo de la radiación y en las entrañas de Japón, el país más afectado por el progreso armamentístico. El origen de Godzilla (Gojira en japonés) no es del todo claro, pues con el tiempo y las películas las versiones han sido varias, pero todas tienen en común el factor de la radiación atómica. Algunas teorías afirman que las explosiones de las bombas de Hiroshima y
Nagasaki lo crearon modificando animales ya existentes, otras sugieren que solo habrían despertado a un ser que ya existía y que dormía en las profundidades de la tierra.
Godzilla está considerado como el ícono más representativo de Japón en la cultura popular porque mezcla aspectos del cine, el teatro antiguo japonés y el manga (comic japonés). Aparece por primera vez en 1954 en un film dirigido por Ishiro Honda que presenta a Godzilla como una metáfora del bombardeo que sufrió Japón al final de la guerra. En películas posteriores, algunas incluso producidas en Hollywood, Godzilla cambia mucho en forma e intenciones, sobre todo estéticamente, pero siempre conserva su origen como consecuencia de la radiación. En la última versión, una coproducción entre estados unidos y Japón recupera la estética original, pero en el mundo más desarrollado de hoy, y con las bombas puestas a descansar, el origen de Godzilla radica en los usos más pacíficos de la energía atómica, específicamente en centrales nucleares.
Además de las versiones oficiales, Godzilla ha aparecido en forma de homenaje, burla o referencia en muchísimas otras películas y series de televisión, lo que lo posiciona como la imagen más reconocible de la cultura japonesa de la posguerra. La ocupación norteamericana en Japón tuvo gran influencia en la cultura, al punto de que algunas de las actividades más importantes fueron aportadas o transformadas por la presencia de las tropas estadounidenses. Un ejemplo es el baseball, Japón tiene una de las ligas de baseball más importantes fuera de la de Estados Unidos y es porque los soldados llevaron el deporte a las islas tras la guerra. Otro ejemplo importante es el del manga, es por la influencia del comic americano que los personajes presentan características faciales occidentales. Indudablemente la guerra y las bombas cambiaron la forma de ver y sentir al mundo y sobre todo en Japón, donde tuvieron su mayor y peor efecto.
Esta es otra de las columnas que escribí para la revista digital EsquinaLiteraria que pueden descargar de aquí.
Sundance 2015...
1 feb 2015
Este domingo
termina una nueva edición del festival de cine independiente más importante de
Estados Unidos. Este año una película conquisto los premios del jurado y del público,
como lo hiciera Whiplash el año pasado. Se trata de Me and Earl and the Dying Girl, de Alfonso Gómez Rejón. Como siempre las películas,
sobre todo las independientes, llegan por esta zona del mundo bastante tarde,
pero a medida que las vaya viendo las iré comentando.
Lista de ganadores.
Cine Americano Sección Oficial
Gran Premio del Jurado: 'Me and
Earl and the Dying Girl' de Alfonso Gómez Rejón
Premio del público: 'Me and
Earl and the Dying Girl' de Alfonso Gómez Rejón
Premio a la Mejor dirección:
Robert Eggers, 'The Witch'
Premio a la Mejor fotografía:
'The Diary of a Teenage Girl'
Premios al mejor montaje: Lee
Haugen por 'Dope'
Premio Waldo Salt al Mejor
guión: Tim Talbott por 'The Stanford Prison Expermient'
Premio a la mejor colaboración
creativa: Jacqueline Kim y Jennifer Phang por 'Advantageuos'
Cine americano Documental
Gran Premio del Jurado: 'The
Wolfpack' de Crystal Moselle
Premio del público: 'Meru' de
Jimmy Chin y Chai Vasarhelyi
Premio a la Mejor dirección:
Matthew Heineman por 'Cartel Land'
Premio a la Mejor fotografía:
'Carter Land'
Mejor debut: '(T)error' de
Lyric R. Cabral y David Felix Sutcliffe
Premio especial del jurado al
mayor impacto: '3 1/2 minutes' de Marc Silver
Premio especial del jurado
realización vérite: 'Western' de Bill y Turner Ross
Cine internacional Ficción
Gran Premio del Jurado: 'Slow
West' de John McLean
Premio del público: 'Umrika' de
Prashant Nair
Premio a la Mejor dirección:
Alanté Kavaïté por 'The Summer of Sangaile'
Premio a la Mejor fotografía:
Germain McMicking por 'Partisan'
Mejor interpretación femenina:
Regina Casé y Camila Márdila por 'The Second Mother'
Mejor interpretación masculina:
Jack Reynor, 'Glassland'
Cine internacional Documental
Gran Premio del Jurado: 'The
Russian Woodpecker' de Chad Gracia
Premio del público: 'Dark
Horse'
Premio a la Mejor dirección:
Kim Longinotto por 'Dreamcatcher'
Premio al acceso nunca visto:
'The Chinese Mayor'
Premio al mejor montaje: 'How to Change the World'
Premio especial al mayor
impacto: 'Perver Park'
Premio NEXT Fuera de concurso
Premio del
público: 'James White' de Josh Mond
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